Imagem 1 de 2
Imagem 2 de 2
Químicas piedades
Marta Echaves
Químicas piedades sigue el recorrido de la ketamina a través de la mitología de su síntesis, experiencias extra corporales, saberes ketadélicos y la contra historia clínica y financiera de su medicalización. ¿Cómo se transforma una sustancia indócil en antidepresivo de nueva generación? De la guerra de Vietnam a los señores feudales de Silicon Valley; de las pistas de baile al hospital público, de los océanos contaminados hasta la cosmotécnica blanca que la recodifica como cura. La ketamina circula entre la disociación y la neuroplasticidad, la mística y la patente.
Una crítica a los regímenes farmacológicos que administran el malestar contemporáneo mientras neutralizan —o capitalizan— aquello que escapa a su control: la finitud y lo sagrado.
Marta Echaves (Madrid, 1990) estudió Filosofía y se especializó en el Programa de Estudios Independientes del MACBA. Coordinadora de actividades de Caja Negra, trabaja como programadora cultural e investigadora. Sus proyectos se han materializado en exposiciones, radio, conferencias performativas y textos ensayísticos.
Entre sus trabajos: La contrarrevolución de los caballos, sobre la juventud de los 80 y 90 marcada por la heroína y el VIH; Ese Zumbido azul, sobre ritualidades de duelo como militancia; y Tres veces dije Fuego, sobre control necropolítico. Escribió el epílogo de Raving de McKenzie Wark (Caja Negra, 2023) y coeditó Working Dead (Virreina Centro de la Imagen, 2019), donde aparece Confiad en la Piedad Química, origen de Químicas Piedades (Cielo Santo, 2026).
Marta Echaves
Químicas piedades sigue el recorrido de la ketamina a través de la mitología de su síntesis, experiencias extra corporales, saberes ketadélicos y la contra historia clínica y financiera de su medicalización. ¿Cómo se transforma una sustancia indócil en antidepresivo de nueva generación? De la guerra de Vietnam a los señores feudales de Silicon Valley; de las pistas de baile al hospital público, de los océanos contaminados hasta la cosmotécnica blanca que la recodifica como cura. La ketamina circula entre la disociación y la neuroplasticidad, la mística y la patente.
Una crítica a los regímenes farmacológicos que administran el malestar contemporáneo mientras neutralizan —o capitalizan— aquello que escapa a su control: la finitud y lo sagrado.
Marta Echaves (Madrid, 1990) estudió Filosofía y se especializó en el Programa de Estudios Independientes del MACBA. Coordinadora de actividades de Caja Negra, trabaja como programadora cultural e investigadora. Sus proyectos se han materializado en exposiciones, radio, conferencias performativas y textos ensayísticos.
Entre sus trabajos: La contrarrevolución de los caballos, sobre la juventud de los 80 y 90 marcada por la heroína y el VIH; Ese Zumbido azul, sobre ritualidades de duelo como militancia; y Tres veces dije Fuego, sobre control necropolítico. Escribió el epílogo de Raving de McKenzie Wark (Caja Negra, 2023) y coeditó Working Dead (Virreina Centro de la Imagen, 2019), donde aparece Confiad en la Piedad Química, origen de Químicas Piedades (Cielo Santo, 2026).